La cena empieza a las diez
En Buenos Aires los restaurantes se llenan después de las diez de la noche, y la sobremesa sigue hasta tarde. Llegar a las ocho es cenar solo.
De las cenas de medianoche en Buenos Aires a los viñedos frente a los Andes, los cerros de colores del norte y la Patagonia hasta el canal Beagle.
De Buenos Aires a Ushuaia hay más de tres horas de vuelo. Entre la ciudad, los viñedos de Mendoza, los cerros del norte y los glaciares del sur casi siempre hay un vuelo, y cada lugar tiene su propia temporada. Cada idea elige una región o una combinación con sentido, para que los días alcancen también para quedarse.
Así armamos los viajes a Argentina. Casi siempre empezamos en Buenos Aires, que es donde llegan los vuelos desde México y donde vale quedarse unos días. Después elegimos contigo una región, a veces dos, según la época y lo que quieras hacer. En la Patagonia el clima manda, así que dejamos días de margen y dormimos cerca de donde se camina. En el norte y en Mendoza el ritmo es otro, más lento, entre bodegas y pueblos de adobe.
¿Tienes otra idea de Argentina? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
En Buenos Aires los restaurantes se llenan después de las diez de la noche, y la sobremesa sigue hasta tarde. Llegar a las ocho es cenar solo.
Desde las pasarelas se oye al glaciar antes de verlo moverse. Cada tanto un bloque se desprende del frente y cae al lago con un estruendo.
La Ruta 3 empieza en Buenos Aires y termina en un cartel de madera dentro del Parque Tierra del Fuego, a más de 3,000 kilómetros. Desde Lapataia siguen las islas y los canales de Tierra del Fuego.
Buenos Aires se recorre por barrios. San Telmo tiene la feria de los domingos y las casas antiguas, Palermo los restaurantes y las plazas, y el centro los cafés notables, donde se sigue tomando el café con medialunas en mesas de mármol. En la noche, las milongas son los salones donde la gente del barrio baila tango, muy distintas de los espectáculos para turistas. Con cuatro o cinco noches se conoce la ciudad sin prisa.
Ver una idea de viaje a Buenos Aires de nocheEn Mendoza los viñedos crecen en un desierto regado con el agua que baja de los Andes, a casi mil metros de altura. Luján de Cuyo está cerca de la ciudad, y el Valle de Uco, a hora y media, tiene bodegas con la cordillera enfrente. Las comidas en las bodegas son largas, con un vino distinto en cada tiempo. La cosecha se reparte entre finales del verano y el otoño, y la fiesta de la ciudad, a principios de ese mes.
Ver una idea de viaje entre viñedosEl noroeste es la Argentina de los Andes, con pueblos de adobe, cerros de colores y comida que se parece más a la de Perú y Bolivia que a la de Buenos Aires. La quebrada de Humahuaca fue un camino de los incas y es patrimonio de la humanidad. Hacia el sur, el camino a Cafayate cruza la quebrada de las Conchas, y en Cafayate se hace vino a más de 1,700 metros. Se recorre en auto, con un pueblo distinto cada noche o dos.
Ver una idea de viaje al norteEn el Parque Nacional Los Glaciares están el Perito Moreno y el Fitz Roy. El Calafate es la base para el glaciar, que se ve desde pasarelas o se camina con crampones. El Chaltén, a unas tres horas, es un pueblo de montaña hecho para caminar, con senderos que salen de la última calle. Se viaja de octubre a abril, y en verano hay luz hasta muy tarde.
Ver una idea de viaje caminando en la PatagoniaUshuaia es la ciudad más austral de Argentina, entre las montañas y el canal Beagle. Desde el puerto salen los barcos por el canal, a las islas de lobos marinos, y en temporada a la isla Martillo, cuya colonia se observa desde el barco o con un desembarco autorizado. De Ushuaia también salen los cruceros a la Antártida y los que navegan los fiordos hasta Punta Arenas, en Chile, por el cabo de Hornos.
Ver una idea de viaje al fin del mundoBuenos Aires casi siempre al principio. Después, una o dos regiones según la época.
La ciudad de llegada.
Para empezar y, a veces, para terminar el viaje. Palermo y Recoleta son cómodos para dormir, y San Telmo para pasar la tarde.
Ver Buenos Aires de noche y las cataratasLas cataratas entre Argentina y Brasil.
A menos de dos horas de vuelo de Buenos Aires. Con dos o tres noches se ven los dos lados, el argentino caminando entre los saltos y el brasileño con la vista completa.
Bodegas y montaña.
Para dormir en una bodega, en Luján de Cuyo o en el Valle de Uco, en lugar de la ciudad.
Ver Mendoza entre viñedosEl noroeste andino.
Salta para llegar, Purmamarca para la quebrada y Cafayate para el vino, en auto entre una y otra.
Ver El norte: Salta y HumahuacaLos glaciares y el Fitz Roy.
Para la Patagonia de montaña y hielo, de octubre a abril. Desde El Calafate se cruza también a Torres del Paine, en Chile.
Ver El Fitz Roy y el cruce a ChileEl canal Beagle.
Para llegar al sur del todo, con el canal, los pingüinos y el Parque Tierra del Fuego. Es también el puerto de los cruceros a la Antártida.
Ver Ushuaia, el fin del mundoPara dormir en Palermo, cerca de restaurantes y plazas, en un hotel pequeño con jardín y alberca.
Para dormir entre los viñedos, en casitas con terraza en el techo para ver los Andes al atardecer.
Para llegar al norte en una estancia a las afueras de Salta, con jardines y campo alrededor.
Para la Patagonia en una estancia sola en la estepa, con el lago Argentino y las montañas enfrente.
Para dormir frente al canal Beagle, a unos minutos del centro.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre las distancias, las temporadas y el dinero.
Las personas mexicanas no necesitan visa para turismo de hasta 90 días. Se requiere pasaporte vigente, salida del país y seguro médico con cobertura en Argentina. Revisamos también la aplicación de la declaración jurada de ingreso para tus fechas.
Depende de la región. La Patagonia se viaja de octubre a abril. Buenos Aires y Mendoza son más agradables en primavera y otoño, y la cosecha de uva se reparte entre finales del verano y el otoño. El norte se disfruta más de abril a noviembre, cuando llueve menos.
Con ocho o nueve noches caben Buenos Aires y una región sin prisa. Para dos regiones conviene pensar en doce o más, porque entre una y otra casi siempre hay un vuelo.
El tipo de cambio y las formas de pago cambian con frecuencia. Antes de tu viaje te decimos cómo conviene pagar en ese momento, con tarjeta o en efectivo.
En verano los días son templados y muy largos, pero el viento es fuerte y el clima cambia en minutos. Hace falta ropa en capas y una chamarra contra el viento, aunque sea enero.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los vuelos internos. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación.

Chile va del desierto de Atacama, donde casi nunca llueve, a Torres del Paine, donde la primera luz enciende el granito sobre los lagos.
Explorar ChileEn la Antártida el barco es la base. Cada día, si el hielo y el clima lo permiten, una lancha baja a la orilla junto a una colonia de pingüinos y vuelve entre témpanos.
Explorar Antártida
En Perú, las mesas de Lima frente al mar y las terrazas del Valle Sagrado dan dos maneras distintas de entrar al país, antes de seguir hacia Machu Picchu o el Titicaca.
Explorar PerúAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
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