El cebiche es de mediodía
Las cebicherías de Lima abren temprano y muchas cierran a media tarde. El pescado llega en la mañana, y por eso el cebiche se pide a la hora de la comida.
Del cebiche del mediodía en Lima a los andenes del Valle Sagrado, con Machu Picchu al final del camino y el Titicaca más arriba.
Lima tiene el cebiche del mediodía y las mesas que alargan la noche. En el Valle Sagrado aparecen los andenes, el maíz y los pueblos de muros incas, como Ollantaytambo, de donde sale el tren a Machu Picchu. Cusco merece sus propios días entre esas piedras y las calles que crecieron sobre ellas.
Para una primera visita, proponemos dormir primero en el Valle Sagrado, a menor altura que Cusco, y dejar la ciudad para después. La entrada a Machu Picchu y los permisos del Camino Inca ayudan a fijar las fechas. Otras ideas siguen la cocina, llegan caminando o continúan por el altiplano hacia el Titicaca y Bolivia.
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Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
Las cebicherías de Lima abren temprano y muchas cierran a media tarde. El pescado llega en la mañana, y por eso el cebiche se pide a la hora de la comida.
Los andenes bajan en círculos, como un anfiteatro, y la temperatura cambia de un nivel a otro. Se cree que los incas los usaron para probar cultivos a distintas alturas.
Quien llega por el Camino Inca ve Machu Picchu por primera vez desde arriba, desde Inti Punku, después de cuatro días caminando. Es la entrada que usaban los incas.
En Lima se come por horas. El cebiche y los platos de pescado van al mediodía, la comida criolla en las fondas de barrio, y en la noche los anticuchos en la calle o una cena larga en los restaurantes que pusieron a Lima entre las ciudades del mundo donde se come mejor. El mercado de Surquillo, a unos pasos de Miraflores, deja ver las frutas y los ajíes que después aparecen en los platos. Dormir en Barranco o en Miraflores deja cerca cafés, restaurantes y paseos por el malecón.
Ver una idea de viaje alrededor de la comidaMachu Picchu se visita por circuitos y con hora de entrada, y cada boleto permite recorrer solo una parte de la ciudad. Elegir el circuito es la primera decisión del viaje, y la subida a Huayna Picchu forma parte de una ruta específica. A primera hora la luz entra de lado sobre los andenes y la niebla todavía sube del río. Por eso conviene dormir abajo, en Aguas Calientes, y subir en el primer autobús, en lugar de ir y volver en el día desde Cusco.
Ver una idea de viaje para llegar sin prisaEl valle del río Urubamba fue tierra de cultivo de los incas, y en sus pueblos se siguen trabajando los andenes. Pisac tiene un mercado y unas ruinas en lo alto del cerro. En Maras, la sal se saca de cientos de pozos en la ladera, como hace siglos, y Moray queda a unos minutos. Ollantaytambo conserva el trazo inca de sus calles, y de ahí sale el tren a Machu Picchu. Dormir en el Valle permite conocer los pueblos con calma y dormir a menor altitud que en Cusco.
Los españoles construyeron Cusco sobre la ciudad inca, y en muchas calles los muros de abajo son incas y los de arriba coloniales. El convento de Santo Domingo se levantó encima del Qorikancha, el templo principal, y todavía se ven sus muros curvos. San Blas es el barrio de los talleres, con calles que suben. Cusco rinde más al final del viaje, después de las noches en el Valle Sagrado.
El Titicaca está a más de 3,800 metros, entre Perú y Bolivia. Los Uros viven en islas que hacen con totora, una planta del lago, y que tienen que renovar sin parar. En Taquile, los hombres tejen y el tejido dice si alguien está casado o soltero. De Cusco a Puno se llega en tren, en un día entero por el altiplano.
Ver una idea de viaje del Titicaca al salar de UyuniLima al llegar, el Valle para subir, y Cusco y el Titicaca después de las noches en el Valle Sagrado.
La ciudad para comer, frente al Pacífico.
La ciudad de llegada, con dos o tres noches para comer bien antes de la altura. Barranco y Miraflores están frente al mar y se recorren a pie.
Ver Lima y Cusco para comerAndenes, mercados y el tren.
Para las primeras noches en los Andes. Entre Urubamba y Ollantaytambo hay hoteles en el campo, a una hora del aeropuerto de Cusco y en el camino del tren.
Dormir abajo para entrar temprano.
Aguas Calientes es el pueblo al pie de Machu Picchu, a donde solo se llega en tren o caminando. Una noche ahí permite tomar el primer autobús de subida.
Ver Machu Picchu sin prisaCuatro días hasta Machu Picchu.
Para quien quiere llegar a pie, con un operador autorizado. Se duerme en campamentos y se llega a Machu Picchu por la Puerta del Sol.
El Camino Inca cierra en febrero y los permisos son limitados. Comprobamos su disponibilidad antes de cerrar el resto del viaje.
Ver Llegar a Machu Picchu caminandoMuros incas y calles que suben.
Para los últimos días, con tiempo para el Qorikancha, San Blas y el mercado de San Pedro.
El lago del altiplano.
A un día de tren de Cusco. Con dos noches caben los Uros y Taquile, o una península tranquila lejos de la ciudad.
Ver Del Titicaca al salar de UyuniDel otro lado de la frontera, en Bolivia.
Para seguir el altiplano después del Titicaca, por La Paz. De enero a marzo el agua convierte el salar en un espejo.
Para empezar el viaje en Barranco, a unas cuadras del mar. Ocupa una casona de principios del siglo XX con obras de arte peruano en las paredes.
Para aclimatarse en el campo, con casitas entre jardines y los cerros alrededor.
Para dormir al pie de Machu Picchu entre el bosque y no en la calle principal del pueblo. Tiene senderos propios entre orquídeas.
Para los últimos días en una casa colonial alrededor de un patio, en una plaza tranquila a unos pasos de la Plaza de Armas.
Para ver el lago desde una península, lejos de Puno, con las salidas en barca incluidas.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre la altura, los boletos y las temporadas.
Los mexicanos no necesitan visa para viajar a Perú como turistas. El pasaporte debe tener al menos seis meses de vigencia al entrar. Si el viaje sigue a Bolivia, revisamos los requisitos de entrada antes de reservar.
De mayo a octubre es la temporada seca en los Andes, con días soleados y noches frías. De diciembre a marzo llueve más, y el Camino Inca cierra en febrero. En Lima, de junio a octubre el cielo suele estar gris, sin lluvia.
Con ocho o nueve noches caben Lima, el Valle Sagrado, Machu Picchu y Cusco sin prisa. La idea del Camino Inca propone nueve noches, con tres en campamentos. El Titicaca o una continuación a Bolivia cambian la duración y las conexiones.
Subir poco a poco ayuda. Por eso empezamos en el Valle Sagrado y dejamos Cusco para después. Los primeros días conviene caminar despacio, comer ligero y tomar mucha agua. Si tienes alguna condición de salud, consulta a tu médico antes de viajar.
Se venden por circuito y por hora de entrada, y en temporada alta se agotan con semanas de anticipación. En tu propuesta te decimos qué circuito conviene según lo que quieras ver y lo reservamos con tu pasaporte.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y el tren a Machu Picchu. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación. El Camino Inca solo se hace con un operador autorizado.

Chile va del desierto de Atacama, donde casi nunca llueve, a Torres del Paine, donde la primera luz enciende el granito sobre los lagos.
Explorar ChileArgentina junta varios viajes, de las cenas que empiezan tarde en Buenos Aires a las caminatas de la Patagonia y el canal Beagle, en el fin del mundo.
Explorar ArgentinaAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
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