La puerta
El callejón es estrecho y no tiene nada, hasta que se abre una puerta de madera y aparece un patio con naranjos y el ruido del agua.

De las medinas de Marrakech y Fez a las dunas del Sahara, el Atlas y la costa del Atlántico.
Dentro de las medinas de Marrakech y Fez, una puerta puede abrirse a un riad con fuente y naranjos. Al salir hacia el Atlas, aparecen pueblos de tierra, valles cultivados y kasbahs antes de llegar a las dunas de Merzouga. El camino al Sahara ocupa buena parte del viaje y pide sus propias noches.
La ruta al desierto se puede dividir con una estancia en el Dades y continuar hasta Fez. Otras ideas se quedan cerca de Marrakech, entre Agafay y el Atlas, o terminan en Essaouira. Elegimos los alojamientos también por sus accesos, para saber cuánto queda por caminar con el equipaje dentro de cada medina.
¿Tienes otra idea de Marruecos? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
El callejón es estrecho y no tiene nada, hasta que se abre una puerta de madera y aparece un patio con naranjos y el ruido del agua.
Se deja el camello abajo y se sube a pie la última duna, hundiendo los pies en la arena, para ver cómo el desierto pasa de naranja a rosa.
Desde una terraza, las tinas de piedra de la curtiduría se ven como una paleta de colores, con hombres metidos hasta la cintura tiñendo las pieles.
Marrakech es la entrada al país, con una medina de zocos techados y la plaza Jemaa el-Fna, que de día es un mercado y de noche se llena de cocinas, músicos y cuentacuentos. Se duerme en un riad, una casa con patio dentro de la medina, y desde la ciudad se llega en una hora al Atlas o al desierto de Agafay.
Ver una idea de viaje para conocer Marrakech despacioDel otro lado del Atlas, después de kasbahs de adobe y cañones de roca, empiezan las dunas del Erg Chebbi, en Merzouga. Se entra en camello al atardecer y se duerme en un campamento, con un cielo que en la noche se ve completo.
Ver una idea de viaje por el desiertoLa medina de Fez es una de las ciudades sin coches más grandes del mundo, y en sus callejones se curten pieles, se corta el mosaico y se teje la seda como hace siglos. Al norte, en las montañas del Rif, Chefchaouen tiene sus paredes pintadas de azul, y Tánger mira a España del otro lado del estrecho.
Ver una idea de viaje del norte de Marruecos a AndalucíaA hora y media de Marrakech, el Alto Atlas tiene pueblos bereberes de piedra y la cumbre más alta del norte de África, el Toubkal. En la costa, Essaouira es un puerto amurallado de casas blancas, con barcas azules y viento del Atlántico casi todos los días.
Ver una idea de viaje por el Toubkal y EssaouiraMarrakech y Fez tienen aeropuertos propios. El punto de llegada y salida se elige según la ruta y las conexiones.
La medina y la plaza.
Para tres o cuatro noches en un riad. Desde aquí salen el Atlas, Agafay y Essaouira.
Ver Marruecos en familiaEl camino del desierto.
Del otro lado del Atlas. Para partir en dos el camino a Merzouga, con una noche entre kasbahs.
Las dunas del Sahara.
A unas nueve horas de Marrakech y ocho de Fez. Para dos noches, con una en el campamento.
En verano el calor en el desierto es muy fuerte. Las mejores épocas son primavera y otoño.
Ver De Marrakech a Fez por el desiertoLa medina de los talleres.
Con aeropuerto propio. Para tres noches, con un guía de la medina por lo menos un día.
El norte, frente a España.
Chefchaouen queda a unas cuatro horas de Fez; Tánger requiere continuar por carretera. Chefchaouen para caminar, Tánger para cruzar en ferry a Tarifa.
El Alto Atlas.
A hora y media de Marrakech. Para caminar por los valles o subir la cumbre con guía.
Para subir el Toubkal es obligatorio ir con guía de montaña. En invierno hay nieve y hace falta equipo.
Ver El Toubkal y la costa de EssaouiraEl desierto cercano.
A cuarenta minutos de Marrakech. Un desierto de piedra para una o dos noches de campamento sin horas de carretera.
El puerto del Atlántico.
A unas tres horas de Marrakech. Para cerrar el viaje frente al mar, con la medina a pie.
Para dormir en varios riads unidos, con patios, albercas y una terraza sobre los tejados de la medina.
Para dormir dentro de la medina, en una casa con patio de mosaico y terraza sobre la ciudad.
Para dormir en tiendas en el desierto de piedra, con el Atlas al fondo, a cuarenta minutos de Marrakech.
Para dormir en una kasbah sobre el valle, entre jardines y pueblos bereberes, a una hora de Marrakech.
Para dormir dentro de la medina, junto a la muralla, en un palacio con patio y terraza al mar.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre las temporadas, el Ramadán y los trayectos.
Primavera, de marzo a mayo, y otoño, de septiembre a noviembre. En verano hace mucho calor en Marrakech, Fez y el desierto, y la costa es más fresca. En invierno las noches del desierto son frías y el Atlas tiene nieve.
En 2027 el Ramadán cae aproximadamente del 8 de febrero al 9 de marzo, sujeto a la observación lunar. De día muchos restaurantes cierran o cambian de horario, y las noches son de las más animadas del año. Se puede viajar, y te avisamos si tus fechas coinciden.
Con nueve noches caben Marrakech, el desierto y Fez, o Marrakech, el Atlas y la costa. Para sumar España o Portugal, conviene pensar en once a doce.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los traslados. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
Las personas con pasaporte mexicano no necesitan visa para turismo por hasta 90 días. Se comprueban la vigencia del pasaporte y los requisitos del país de conexión; si se continúa a España o Portugal, aplican además las condiciones Schengen.
No hay vuelo directo. Se llega con una escala en Madrid u otra ciudad europea, y eso facilita sumar unos días en España o Portugal.
En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación. El camino al desierto lo proponemos con chofer privado.
De las barras de Madrid a los patios de Andalucía.
Explorar España
Lisboa se recorre subiendo y bajando colinas, con el Tajo al final de muchas calles y miradores para ver caer la tarde.
Explorar PortugalAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
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