La calle en pendiente
En las calles de Lisboa, la pendiente abre vistas entre las fachadas. Al fondo de algunas, el Tajo aparece por encima de los techos.

De las colinas de Lisboa al valle del Duero, la costa del Alentejo y las islas del Atlántico.
Lisboa y Oporto se unen en unas tres horas de tren. Más allá de ellas, las quintas del Duero, los arrozales de Comporta y los pueblos blancos del Alentejo dan razones para cambiar de base. Dormir entre los viñedos o cerca de la playa permite dedicarles también las primeras y las últimas horas del día.
Así armamos los viajes a Portugal. Se entra por Lisboa y se sale por Oporto, o al revés, y entre las dos ciudades dejamos noches fuera de ellas, en una quinta, en una casa en la costa o en un pueblo amurallado. Si el viaje lo pide, subimos el Duero en barco, caminamos hasta Santiago de Compostela, saltamos a las islas de Madeira y las Azores o cruzamos a Marruecos en un vuelo corto.
¿Tienes otra idea de Portugal? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
En las calles de Lisboa, la pendiente abre vistas entre las fachadas. Al fondo de algunas, el Tajo aparece por encima de los techos.
El barco entra en una caja de concreto, se cierra la compuerta y el agua lo sube treinta y cinco metros, hasta que aparece el río del otro lado.
A media mañana sacan las ollas que enterraron de madrugada junto al lago, y el cocido sale hecho por el calor del volcán.
Lisboa está construida sobre colinas frente al estuario del Tajo, y cada barrio tiene su mirador. La Alfama conserva el trazo de calles de antes del terremoto de 1755, la Baixa se reconstruyó en cuadrícula después, y Belém guarda el monasterio de los Jerónimos y el pastel de nata. Sintra, con sus palacios en el bosque, queda a cuarenta minutos en tren.
Ver una idea de viaje por Lisboa y OportoEl vino de Oporto nace río arriba, en un valle de terrazas hechas a mano que es patrimonio de la UNESCO. Se llega en el tren que va junto al río, en coche por carreteras de curvas o en barco, subiendo las esclusas. Oporto, al final del río, tiene sus bodegas en la orilla de enfrente y se cruza a pie por un puente de hierro.
Ver una idea de viaje en crucero por el DueroAl sur de Lisboa, el Alentejo es la región más grande y menos poblada del país. En la costa, Comporta tiene playas largas entre dunas y arrozales. Tierra adentro hay pueblos blancos amurallados como Monsaraz, Évora con su templo romano, y un cielo tan oscuro en la noche que la zona del lago de Alqueva es reserva de cielo oscuro.
Ver una idea de viaje por la costa del AlentejoMadeira es una isla de montaña cruzada por las levadas, canales de agua con un sendero al lado que entran a un bosque de laureles muy antiguo. Las Azores, en medio del océano, tienen lagos en el fondo de los cráteres y aguas termales. Las dos se caminan, y entre ellas hay vuelo directo.
Ver una idea de viaje por Madeira y las AzoresSe entra por Lisboa o por Oporto, y el país se reparte entre las dos.

La capital sobre colinas.
Para tres o cuatro noches entre sus barrios y un día en Sintra. Desde aquí hay vuelo directo a Marrakech.
Ver Lisboa y MarruecosEl río y sus bodegas.
A tres horas de Lisboa en tren. Para dos o tres noches, y como puerta al Duero y al Camino de Santiago.
Las quintas de vino.
A dos horas y media de Oporto. Para dormir en una quinta, o para recorrerlo en barco.
La vendimia suele concentrarse entre finales del verano y el inicio del otoño. Esas semanas las quintas se llenan, y conviene reservar con tiempo.
Ver El Duero en cruceroPlayas y arrozales.
A poco más de una hora al sur de Lisboa. Para quedarse varios días sin plan, entre la playa y la bici.
Ver Lisboa y la costa del AlentejoEl Alentejo de adentro.
A unas dos horas de Lisboa. Évora para un día, Monsaraz para dormir dentro de la muralla.
Las levadas.
A hora y media de vuelo desde Lisboa. Para caminar con base en Funchal o en el norte de la isla.
Algunos senderos cierran por obras o derrumbes. Te confirmamos cuáles están abiertos antes del viaje.
Ver Madeira y las AzoresLos cráteres.
Con conexiones aéreas desde Lisboa y, según el calendario, desde Madeira. Para tres noches entre Sete Cidades y Furnas.
De Portugal a Santiago.
A hora y media de Oporto. Desde aquí se caminan los últimos cien kilómetros hasta Santiago de Compostela.
Ver De Oporto a Santiago a piePara dormir en lo alto de la Alfama, con una terraza sobre los tejados y el río.
Para dormir entre las bodegas, frente a la ciudad, con vista al río y al puente Dom Luís I.
Para dormir en una quinta de vino en la ladera, entre los viñedos y sobre el río.
Para dormir entre pinos y arrozales, a unos minutos de la playa.
Para dormir en una finca agrícola restaurada, con la muralla de Monsaraz a la vista.
Para dormir en un hotel de jardines sobre el acantilado, frente al puerto de Funchal.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre las temporadas, los vuelos y las islas.
De abril a octubre hay buen clima en casi todo el país. La playa es de junio a septiembre, la vendimia del Duero entre finales del verano y el inicio del otoño, y los cruceros del Duero tienen calendarios que varían por compañía. Lisboa funciona todo el año.
Con nueve noches caben Lisboa, Oporto y una región, sin prisa. Para sumar las islas, el Camino o Marruecos, conviene pensar en diez a doce.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los traslados. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
Para Portugal, los mexicanos no necesitan visa en estancias cortas dentro del espacio Schengen. Si el viaje sigue a Marruecos, te confirmamos los requisitos vigentes al armar tu propuesta. El límite Schengen es de 90 días en cualquier periodo de 180. El pasaporte debe haberse expedido en los últimos diez años y cubrir tres meses posteriores a la salida de Schengen. ETIAS aún no recibe solicitudes; se revisa su estado para la fecha del viaje.
No hay vuelo directo. Se llega con una escala en Madrid u otra ciudad europea, y eso facilita sumar unos días en España.
Las etapas son de quince a veinticinco kilómetros al día, por caminos sin mucha subida. Hace falta costumbre de caminar varias horas seguidas. La maleta viaja en coche, así que se camina solo con una mochila pequeña.
En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación. En los cruceros, las excursiones suelen ser en grupo.
De las barras de Madrid a los patios de Andalucía.
Explorar España
En las medinas de Marruecos, detrás de una puerta en un callejón estrecho aparece un patio con fuente y mosaicos.
Explorar MarruecosAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
¿Prefieres el correo? Escríbenos a reservaciones@airoo.mx.