Mil metros de pared
Desde la lancha hay que echar la cabeza hacia atrás para ver dónde termina la roca. En algunos puntos las paredes pasan de los mil metros, y en las orillas se asolean los cocodrilos.
Del fondo del Cañón del Sumidero a las mañanas frías de San Cristóbal, y de ahí a la selva de Palenque.
Casi todo viaje empieza en Tuxtla, porque ahí está el aeropuerto, y lo que importa es hacia dónde sale después. San Cristóbal queda a una hora de subida, a 2,200 metros, con noches de suéter. Palenque está al otro lado del estado, a unas cinco horas de curvas por la sierra, en la selva caliente. La montaña y la selva piden ropa distinta y tiempo para el traslado. Entrar por un extremo y salir por el otro evita repetir ese trayecto.
Así armamos los viajes a Chiapas. Si el viaje cruza el estado, entra por Tuxtla y sale por Palenque o Villahermosa, o sigue en el Tren Maya hacia Campeche y Mérida. El trayecto largo se hace de día, con chofer, y se parte con una parada en Toniná o en una cascada, para que el día de carretera también sea parte del viaje. A veces lo mejor es no cruzarlo, y quedarse cerca de Tuxtla, entre el cañón, Chiapa de Corzo y la presa, o en San Cristóbal y sus pueblos. Antes de cada salida revisamos cómo está el camino.
¿Tienes otra idea de Chiapas? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
Desde la lancha hay que echar la cabeza hacia atrás para ver dónde termina la roca. En algunos puntos las paredes pasan de los mil metros, y en las orillas se asolean los cocodrilos.
Dentro de la iglesia no hay bancas. El piso está cubierto de juncia, hojas de pino, y las familias rezan sentadas entre velas. Ahí no se toman fotos.
A primera hora, antes de verlos, se oyen. El rugido de los monos saraguatos sale de la selva que rodea los templos y llega hasta la explanada.
El Cañón del Sumidero se ve dos veces. Primero desde arriba, en los miradores de la carretera que sale de Tuxtla, donde el río parece un hilo verde en el fondo. Después desde abajo, en lancha desde Chiapa de Corzo, cuando las mismas paredes ocupan todo el cielo. Las lanchas llegan hacia la presa de Chicoasén y regresan al embarcadero. El mirador Manos que Imploran es otra salida, por carretera, para ver el cañón desde lo alto. En Tuxtla, el zoológico Miguel Álvarez del Toro reúne solo animales de Chiapas, del jaguar al quetzal, en medio de una reserva de selva.
Ver una idea de viaje desde TuxtlaSan Cristóbal es una ciudad para caminar despacio, entre iglesias, cafés y el mercado de textiles junto a Santo Domingo. Su fuerza está en los pueblos que la rodean. En Zinacantán las familias cultivan flores en invernaderos y bordan esas mismas flores en su ropa. En San Juan Chamula, el domingo, el mercado llena la plaza frente a la iglesia. Ir con un guía de la zona cambia la visita, porque sabe cuándo se puede entrar, dónde no se toman fotos y qué se está viendo.
Ver una idea de viaje por Los AltosPalenque está en el borde de la selva, y buena parte de la ciudad sigue cubierta por los árboles. En el Templo de las Inscripciones se encontró en 1952 la tumba de Pakal, uno de los hallazgos más importantes de la arqueología maya. Llegar cuando abren cambia la visita, con menos calor, menos gente y la selva todavía húmeda. Alrededor hay cascadas para los días siguientes, como Misol-Ha, donde se camina por detrás de la caída del agua, y Agua Azul, con sus pozas turquesa.
Ver una idea de viaje a Palenque y sus cascadasA Yaxchilán solo se llega en lancha, río abajo por el Usumacinta, que aquí es la frontera con Guatemala. La ciudad está en un meandro, rodeada de selva, con dinteles tallados y templos a los que se sube entre raíces. Bonampak queda cerca, y en sus cuartos se conservan pinturas mayas con escenas de batalla y de corte. Dormir en la selva, en las cabañas de las comunidades lacandonas, permite llegar a las dos con calma.
Ver una idea de viaje por el UsumacintaTuxtla es la entrada, y desde ahí el viaje sube a la montaña o cruza hacia la selva.
La entrada al estado.
Para llegar y empezar el viaje sin prisa. Desde aquí salen los miradores del cañón, y el zoológico, con fauna solo de Chiapas, merece una mañana.
Ver Tuxtla y el Cañón del SumideroEl embarcadero del cañón.
A veinte minutos de Tuxtla, a la orilla del río. De aquí salen las lanchas al Sumidero, y su plaza tiene una fuente de ladrillo del siglo XVI. En enero, en la Fiesta Grande, salen los parachicos.
La presa y el mirador.
El río se ensancha hacia la presa de Chicoasén. Al mirador Manos que Imploran se llega por carretera; su visita requiere un traslado aparte del paseo en lancha.
Montaña, cafés y textiles.
A una hora de Tuxtla, más alto y más fresco. Es la base para los pueblos de Los Altos y para salir hacia Palenque de día.
Ver San Cristóbal y los pueblos de Los AltosLa zona arqueológica y las cascadas.
Para dormir cerca de la selva y entrar a primera hora. De aquí salen las cascadas, la selva lacandona y el Tren Maya.
Agua Azul ha tenido cierres por conflictos en el acceso. Revisamos si está abierto antes de incluirlo.
Ver Palenque y sus cascadasYaxchilán, Bonampak y el río.
Para quien quiere dormir en la selva, con guías de las comunidades. Está a unas tres horas de Palenque por carretera.
Ver Por el Usumacinta hasta YaxchilánEl chocolate y los olmecas.
Ya en Tabasco, a unas dos horas de Palenque. Su aeropuerto es otra forma de entrar o salir, y de aquí salen las haciendas de cacao de la Chontalpa.
Ver La ruta del chocolate en TabascoPara dormir en una casona del centro, a unas cuadras de Santo Domingo, con patios y chimenea para las noches frías.
Para quien prefiere algo más contemporáneo, con jardín y espejos de agua, a unas cuadras del andador.
Para dormir entre árboles, a unos minutos de la zona arqueológica, con un río que corre junto al hotel.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre los trayectos, el clima y los pueblos.
De noviembre a abril llueve menos, el cañón tiene el agua más clara y las cascadas se ven turquesa. De mayo a octubre la selva está más verde, pero las lluvias enturbian el agua de las cascadas. En enero, Chiapa de Corzo celebra la Fiesta Grande con los parachicos.
Con cuatro noches caben Tuxtla, el cañón y San Cristóbal. Para cruzar a Palenque hacen falta cinco o seis, porque el trayecto ocupa casi un día.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los traslados. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
Lo hacemos de día, con chofer, y revisamos el estado del camino antes de cada salida, porque a veces hay bloqueos. Si el trayecto no ofrece condiciones adecuadas, se replantean la ruta y las noches antes de salir.
Ropa de abrigo para San Cristóbal, donde de noche puede bajar de 10 grados, y ropa ligera y repelente para Palenque y la selva.
En San Juan Chamula no se permiten fotos dentro de la iglesia, y en los pueblos conviene preguntar antes de fotografiar a alguien. El guía te dice dónde sí.
Desde Palenque se puede seguir en el Tren Maya hacia Campeche y Mérida, con traslados desde las estaciones. Para continuar a Guatemala hay que confirmar el cruce migratorio habilitado, el transporte y las condiciones de la ruta; Tikal requiere además un trayecto por tierra.
En Guatemala, Antigua queda entre tres volcanes, el lago de Atitlán se cruza en lancha de un pueblo a otro y Tikal se levanta sobre la selva de Petén.
Explorar Guatemala
Mérida y sus patios, la costa del Golfo, las haciendas y las zonas mayas.
Explorar Yucatán
La ciudad de Oaxaca se vive entre mercados y mezcalerías, y a unas horas, en Puerto Escondido, las lanchas de los pescadores esperan en bahías de agua clara.
Explorar OaxacaAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
¿Prefieres el correo? Escríbenos a reservaciones@airoo.mx.