Saltar al contenido
¿Necesitas solo un vuelo, un hotel o una actividad?¿Solo un vuelo o un hotel?¿Solo un vuelo? Escríbenos por WhatsApp
DestinosGuanajuato

Guanajuato

Los callejones de Guanajuato, los patios de San Miguel y, más allá, la plata de Zacatecas y la selva de la Sierra Gorda.

Guanajuato y San Miguel quedan cerca, pero se viven de maneras distintas.

Guanajuato es una ciudad para andar de subida, con callejones que se vuelven escaleras, calles que corren bajo tierra y estudiantes que cantan en la noche. San Miguel de Allende es para quedarse quieto, en un patio, una terraza o una banca frente a la parroquia, con tiempo para ver cómo cambia la luz sobre la cantera. Quien junta las dos en una sola base termina viendo una de pasada. Cada una se disfruta con su propia cama.

Así armamos los viajes a Guanajuato. Decidimos primero cuántas noches van en cada ciudad y en qué orden, según si el viaje busca moverse o descansar. Las noches propias permiten quedarse después de una callejoneada o alargar una cena en San Miguel sin volver a otra ciudad. Desde ahí el viaje puede seguir a un viñedo, a las minas de plata de Zacatecas o a la Sierra Gorda, que ya es Querétaro y San Luis Potosí, porque en el Bajío las fronteras entre estados se cruzan sin darse cuenta.

Jardín de la Unión, Guanajuato

La callejoneada

Al anochecer, una estudiantina con capas y mandolinas sale del jardín y la gente la sigue por los callejones. Cada esquina tiene su historia, y la cuentan cantando.

Las Pozas, Xilitla

La escalera que no llega

Edward James construyó en la selva escaleras que terminan en el aire y columnas que no sostienen nada. El musgo y las cascadas hicieron el resto.

Sótano del Barro, Querétaro

La salida de las guacamayas

En la mañana, las guacamayas verdes salen volando del fondo de un pozo de más de 400 metros. Primero se oyen, y luego suben en espiral hasta el borde.

Guanajuato

La ciudad de los callejones.

A unos cuarenta minutos del aeropuerto del Bajío. Dormir en el centro permite andar a pie a todas partes y volver al hotel entre subidas.

Ver Guanajuato y San Miguel de Allende

San Miguel de Allende

Cantera rosa y terrazas.

A poco más de una hora de Guanajuato. Para los días lentos, con buenos restaurantes y casonas convertidas en hotel.

Dolores Hidalgo y los viñedos

Nieves, talavera y parras.

Entre San Miguel y Dolores hay viñedos con restaurante y algunos con hotel. En la plaza de Dolores, las nieves vienen en sabores que no se ven en otro lugar.

Ver Días lentos entre viñedos

Bernal

El pueblo de la peña.

Ya en Querétaro, a hora y media de San Miguel. La peña se ve desde lejos, y alrededor hay viñedos y queserías.

Zacatecas

Cantera rosa y minas.

A varias horas por carretera desde Guanajuato. Para quien quiere entender la historia de la plata, con dos noches propias.

Ver Guanajuato y Zacatecas

Sierra Gorda

Las misiones franciscanas.

En Querétaro, con base en Jalpan. Desde aquí se visitan las misiones y se sale de madrugada al sótano del Barro.

El camino a la sierra tiene muchas curvas. Lo hacemos de día y con chofer.

Ver De la Sierra Gorda a Xilitla

Xilitla

Las Pozas de Edward James.

En San Luis Potosí, a hora y media de Jalpan. Dormir en el pueblo permite entrar a Las Pozas temprano, con tiempo para recorrer el jardín antes de volver a la carretera.

Antes de viajar

Lo que conviene saber sobre las fechas, los trayectos y las subidas.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Guanajuato?

De octubre a abril llueve poco y los días son templados. En octubre se celebra el Festival Internacional Cervantino y la ciudad de Guanajuato se llena, y a principios de noviembre el Día de Muertos. Las noches son frescas casi todo el año, porque las ciudades están a unos 2,000 metros.

¿Cuántos días necesito?

Con cinco noches caben Guanajuato y San Miguel con calma. Zacatecas o la Sierra Gorda piden dos noches más cada una.

¿Cuánto cuesta viajar a Guanajuato?

El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los traslados. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.

¿A qué aeropuerto llego?

Al del Bajío, entre León y Silao, a unos cuarenta minutos de Guanajuato. Para empezar por San Miguel, a veces conviene el de Querétaro.

¿Necesito coche?

No. En las dos ciudades se anda a pie y los trayectos entre ellas los hacemos con chofer. En Guanajuato hay calles muy empinadas y muchas escaleras, así que conviene llevar calzado cómodo.

¿Para quién es el sótano del Barro?

Para quien camina bien. Se camina de madrugada por un sendero de montaña hasta el borde del sótano, con un guía de la comunidad, y el regreso también es a pie. Las misiones ofrecen visitas más cortas. Las Pozas tiene escaleras y caminos húmedos, por lo que también hay que considerar la movilidad de quienes viajan.

¿Las actividades son privadas o compartidas?

En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación. La callejoneada se comparte con quien se sume en la calle.

Otros destinos en México

El kiosco de la Plaza de Armas de Guadalajara por la tarde, con gente cruzando la plaza

Jalisco

Jalisco va de los campos de agave de Tequila a la bahía de Puerto Vallarta, con los pueblos de la sierra en medio.

Explorar Jalisco
Globos sobre las pirámides de Teotihuacán al amanecer

Ciudad de México

La Ciudad de México se recorre por barrios, y a una hora, en Teotihuacán, los globos salen sobre las pirámides con la primera luz.

Explorar Ciudad de México
Ver todos los destinos en México

Planeemos tu viaje a Guanajuato.

Aunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.

Cuéntanos tu viaje a Guanajuato

¿Prefieres el correo? Escríbenos a reservaciones@airoo.mx.

Aviso de privacidad

El texto legal definitivo todavía está pendiente de integración y revisión. Esta maqueta no debe publicarse ni utilizarse para recopilar datos reales hasta incorporar el aviso aprobado.