La torta que se ahoga
El birote, un pan salado de costra dura, aguanta la salsa de jitomate sin deshacerse. Se rellena de carnitas y se baña en salsa de jitomate; la salsa de chile de árbol se agrega al gusto.

Del mercado San Juan de Dios a una lancha en la bahía. Un estado para despertar en la ciudad, entre los campos de agave o frente al mar.
Si despiertas en Guadalajara, la mañana empieza con una torta ahogada en un puesto de banqueta y la tarde se va entre los murales del Hospicio Cabañas y el mariachi de Tlaquepaque. Una noche en Tequila cambia el paso del día. Temprano, los jimadores ya están en los surcos y el pueblo todavía no recibe a los visitantes que llegan de la ciudad. En Vallarta el día lo marca la bahía, con el malecón en la tarde y las lanchas que salen hacia playas sin carretera. Son lugares del mismo estado, y cada uno se disfruta más cuando se duerme ahí.
Así armamos los viajes a Jalisco. Si vienes por el tequila, buscamos una noche entre los campos en lugar de una excursión de ida y vuelta. Si te interesan los oficios, juntamos Tlaquepaque y Tonalá en el día del tianguis. Si el viaje termina en el mar, decidimos contigo si conviene volar de una ciudad a la otra o cruzar la sierra por Mascota y San Sebastián del Oeste, que lleva dos o tres días y ya es parte del viaje. A veces el mejor cambio es entrar por un aeropuerto y salir por el otro.
¿Tienes otra idea de Jalisco? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viajeSon ideas de viaje. Adaptamos las noches y las experiencias a tus fechas e intereses.
El birote, un pan salado de costra dura, aguanta la salsa de jitomate sin deshacerse. Se rellena de carnitas y se baña en salsa de jitomate; la salsa de chile de árbol se agrega al gusto.
Con la coa, una pala de filo redondo, el jimador corta las pencas hasta dejar la piña. La planta que tiene enfrente lleva entre seis y ocho años en ese surco.
Las jorobadas llegan a la bahía en invierno a aparearse y a tener a sus crías. Desde las embarcaciones autorizadas se observan sus soplos y sus movimientos en la superficie.
Tequila se vive distinto según el tiempo que le das. En una excursión desde Guadalajara caben una destilería y el pueblo. Con una noche entre los campos, la mañana siguiente es para caminar los surcos con poca gente, en un paisaje que es Patrimonio Mundial desde 2006, junto con las antiguas destilerías.
En las destilerías las piñas se cuecen, se muelen y su jugo fermenta antes de destilarse. Algunas casas familiares todavía cuecen en hornos de piedra, y comparar una de ellas con una destilería grande ayuda a entender lo que hay en el vaso.
Ver una idea de viaje por Guadalajara y TequilaEn el Hospicio Cabañas, un antiguo orfanato del siglo XIX, José Clemente Orozco pintó entre 1937 y 1939 más de cincuenta murales. En la cúpula está El hombre de fuego, rodeado por las figuras que ocupan las bóvedas y los muros.
A unos minutos, Tlaquepaque y Tonalá son los pueblos de los artesanos, y cada uno tiene su hora. Tlaquepaque funciona bien en la tarde, con las galerías abiertas y el mariachi en El Parián. Tonalá, en la mañana del jueves o del domingo, cuando el tianguis llena las calles de barro, vidrio soplado y muebles.
Ver una idea de viaje por los talleres de GuadalajaraEl centro de Vallarta tiene calles empedradas que suben al cerro y un malecón frente a la bahía que se llena al atardecer. Al sur, la sierra baja directo al mar y no hay carretera. A Yelapa, Las Ánimas o Quimixto se llega en lancha desde Boca de Tomatlán. Una ida y vuelta en el día alcanza para una playa, y una noche en Yelapa cambia el viaje, con tiempo para las veredas del pueblo y la playa al final de la tarde.
Ver una idea de viaje por las playas de lanchaEntre Guadalajara y la costa, la Sierra Madre guarda pueblos que vivieron de las minas y del campo. En Mascota hay un templo que nunca se terminó, con árboles creciendo dentro de sus muros. En San Sebastián del Oeste, desde el cerro de La Bufa, en días claros se ve la Bahía de Banderas.
Al sur de Guadalajara, pasando el lago de Chapala, Mazamitla está en la Sierra del Tigre, entre bosques de pino y casas de adobe. Es una sierra para quedarse unos días en una cabaña más que para cruzarla.
Ver una idea de viaje de la sierra al marJalisco cambia mucho de una región a otra, y cada una se disfruta más con sus propias noches.

El centro, la colonia Americana y los mercados.
La base para los murales, los mercados y las cantinas. Dormir en la Americana o en Lafayette deja las cenas a pie, y el centro, con la Catedral, el Hospicio Cabañas y San Juan de Dios, queda a unos minutos.
Los pueblos de los artesanos.
Medio día cada uno desde Guadalajara. Tlaquepaque en la tarde, con su andador de galerías y el mariachi de El Parián. Tonalá en la mañana del tianguis, jueves o domingo, con talleres de barro bruñido.
Agave, destilerías y un pueblo.
A alrededor de una hora por carretera desde Guadalajara. También hay trenes turísticos con horarios y recorridos propios. Para quien viene por el tequila, una noche entre los campos le da al pueblo su mañana tranquila.
El lago más grande de México.
A cuarenta minutos al sur de Guadalajara. Ajijic tiene un malecón y calles con murales, y funciona como una tarde desde la ciudad o como la noche de paso hacia Mazamitla.
Bosque y cabañas en la Sierra del Tigre.
Para salir de la ciudad y quedarse en el bosque, con noches propias. A unas dos horas de Guadalajara y a más de 2,000 metros, con cabañas entre pinos y la cascada de El Salto, en Los Cazos.
Ver Hacia la sierra de MazamitlaPueblos mineros en la sierra.
Para cruzar la sierra camino al mar, en dos o tres días. Calles empedradas, haciendas, café de altura y senderos hacia los cerros.
Ver De la sierra al mar
El malecón y la bahía.
Una base para caminar el centro y la Zona Romántica, alrededor del muelle de Los Muertos. De aquí salen las lanchas al sur de la bahía y, en temporada, a ver ballenas.
Un pueblo al que se llega por mar.
Para dormir donde no llegan los coches. Está a media hora en lancha desde Boca de Tomatlán, dentro del pueblo se camina y la cascada queda a unos minutos.
Ver Las playas a las que se llega en lanchaPara dormir en la colonia de los cafés y las cantinas y salir a cenar a pie. Es una casona de los años cuarenta con un edificio nuevo detrás y una alberca en la azotea.
Para darle a Tequila su noche y despertar entre los campos de agave. Las habitaciones tienen forma de barrica, a unos minutos del pueblo.
Para quedarse en el cerro del centro, con la bahía enfrente. Son dos casas unidas por un puente sobre la calle, que fueron de Elizabeth Taylor y Richard Burton.
Para las noches en Yelapa, del lado de la bahía sin carretera. Son casas abiertas en la ladera, entre la selva, y se llega en lancha y luego a pie o en mula.
Estos son algunos alojamientos que seleccionamos por su carácter, ubicación y lo que aportan al viaje. Para tu propuesta buscamos opciones según tu presupuesto, las fechas y la forma en que quieres viajar.
Lo que conviene saber sobre la temporada, los trayectos y la sierra.
De noviembre a mayo suele haber menos lluvia en Guadalajara y en la costa. Las ballenas jorobadas están en la Bahía de Banderas de diciembre a marzo. De junio a octubre llueve más, la sierra y los campos de agave están muy verdes y en la costa hace más calor.
Con cuatro noches en total, tres en Guadalajara y una en Tequila, caben los murales, los talleres y el paisaje de agave. Si el viaje también llega al mar, conviene pensar en una semana, porque el trayecto por la sierra o por carretera ocupa buena parte de un día.
El presupuesto cambia según la temporada, el tipo de alojamiento y los traslados. La propuesta inicial, sin costo, incluye una ruta sugerida y una referencia de presupuesto.
Las dos ciudades tienen aeropuerto, así que se puede llegar por una y salir por la otra. Por carretera son unas cuatro o cinco horas, y la ruta por la sierra, con paradas en los pueblos, se hace en dos o tres días.
Sí. Hay chofer, tours desde Guadalajara y un tren que va de la ciudad a Tequila. Lo elegimos según el grupo y las destilerías que te interesen.
En tu propuesta te decimos qué actividades son privadas, cuáles se comparten con otros viajeros y cuáles siguen pendientes de confirmación. Antes de reservar sabrás qué incluye cada una y si lleva guía.

La Ciudad de México se recorre por barrios, y a una hora, en Teotihuacán, los globos salen sobre las pirámides con la primera luz.
Explorar Ciudad de México
Guanajuato se recorre a pie, entre callejones que suben y casas de colores, y San Miguel de Allende queda a poco más de una hora.
Explorar GuanajuatoAunque te falten detalles, con lo que sepas podemos empezar. La propuesta inicial de viaje no tiene costo.
¿Prefieres el correo? Escríbenos a reservaciones@airoo.mx.