La Pirámide del Adivino mide unos 35 metros y su base es ovalada, algo raro en la arquitectura maya. Detrás, en el Cuadrángulo de las Monjas, las fachadas están cubiertas de grecas y mascarones de Chaac tallados en piedra.
Mérida guarda sus patios detrás de la puerta.
Desde la calle no siempre se ve lo que guardan las casonas del centro. Detrás de las puertas altas aparecen patios con arcos, plantas y pisos de pasta de colores. Algunas casas son ahora galerías, restaurantes u hoteles. Una exposición ocupa las antiguas habitaciones; las mesas de un restaurante se acomodan en el corredor.
Así se va conociendo Mérida, de una puerta a otra y de un barrio a otro, cada uno con su parque y su iglesia. Para eso hacen falta días en la ciudad, y no solo las tardes de regreso.
Hacia el oriente están Izamal y Valladolid. En Izamal, el convento amarillo se levanta sobre una antigua plataforma maya, entre las calles del pueblo. En Valladolid, las casas de colores de la Calzada de los Frailes albergan tiendas y cafés, y la calle llega hasta el convento de San Bernardino de Siena. Entre las salidas a Chichén Itzá y los cenotes, también hay días de ciudad.
Uxmal y Chichén Itzá.
El Castillo tiene una escalinata en cada lado y nueve cuerpos escalonados. Cerca de los equinoccios de marzo y septiembre, la luz y la sombra dibujan sobre un costado de la escalinata norte una serpiente que parece bajar hasta la cabeza de piedra al pie.
En Izamal y alrededor de Valladolid.
Kinich Kakmó · Izamal
Desde la calle parece un cerro cubierto de árboles, pero es una de las estructuras mayas más grandes de la península. Se sube por una escalera de piedra, y desde arriba se ve el pueblo amarillo y el convento.
Ek Balam · al norte de Valladolid
En uno de los niveles de la Acrópolis, una fachada de estuco rodea la entrada con unas enormes fauces abiertas. A los lados quedan figuras y mascarones modelados con gran detalle. El edificio fue sellado en época maya, y esa cubierta ayudó a conservar la decoración.
Los cenotes de alrededor.
El Zací está dentro de Valladolid, con parte de la bóveda abierta al cielo y paredes de roca alrededor del agua. En Dzitnup, X’Kekén queda dentro de una caverna iluminada por una abertura en el techo. Al mediodía, cuando entra el sol, un haz de luz alcanza el agua.
Hay quien se mete en uno después de una mañana de pirámides y quien prefiere dedicarle un día entero a dos o tres. Unos se bajan por escaleras largas y otros casi a nivel del agua, así que los elegimos contigo, según quién viaja y cuánto tiempo quieras pasar en el agua.
¿Qué te gustaría conocer primero de Yucatán?
Adaptamos las noches y las visitas a tus fechas e intereses. Cuéntanos qué te interesó de esta idea, con quién vas, cuántos días tienes y cuándo quieres viajar. Con eso preparamos tu propuesta inicial de viaje, que no tiene costo.
¿Prefieres el correo? Escríbenos a reservaciones@airoo.mx.
Otras ideas en Yucatán
Todo sobre Yucatán¿Tienes otra idea de Yucatán? Cuéntanos qué te gustaría vivir y diseñamos la ruta a partir de ahí.
Cuéntanos tu viaje